Me pregunto porque este momento y no otro.. Que mas da..
Estando subida aquí en mi cama me pregunto porque me cuesta tanto descifrar mi boca turbia si el tiempo a penas se ha movido. No pesa el incienso, ni los minutos, ni la noche... Algo ha cambiado pero no tengo palabras.. vaya, impresionante.. El peso es ahora paja, mi asfixiante cabeza se tornó campo de amapolas, se esfumó el desconsuelo, así, tal cual.. Como si un ángel me tocara con su gracia divina.. Pumm! Y adios, se acabó.. Aun así me asomo bajo mi cama por si se han escondido el llanto y la impotencia junto a las pelusas y algun que otro descuido..Con cuidado, a ver..No! Nada por ahora.. Será cierto?
Cuando pasaban los días y seguía viendo cómo cada mañana el espejo volvia a dejarme ver un rostro, sonriente ( pero esto que es?) comencé a sospechar en la existencia de ese ángel... Más aún cuando al caminar no veía mi sombra fisgoneandose delante de mí y notar como ni siquiera el frio se agarraba a mis gélidas manos... O como cuando cada vez que venías a verme no oía aquellos penetrantes chillidos de mi corazón, ni retumbaban los latidos bajo esa enorme coraza... Así, sin más te vas de aquí como cada noche imploré durante taaanto tiempo, justo cuando creía que ya nada había que hacer, que pronto vendría el caos, el desorden total de mi vida, te vas y yo me quedo aquí subida en mi cama sin saber que decir, con una sonrisa en mi cara que a penas puedo descifrar.. Aun así, lo siento en el alma para todos aquellos que al fin me besan con gran alegría por "volverme a ver", cada noche al acostarme sigo mirando bajo la cama porque no me fio un pelo de tí, de que aparezcas otra vez alguna de mis eternas noches maldita sombra de locura, y planeo por mi mundo con mis nuevas alas tocando de puntillas de vez en cuando porque ha sido tanto tiempo que no puedo evitar mirar de reojo por si se deja ver... Pero yo de ti me andaría con cuidado, mis puertas están a punto de pegarte en los morros ( Dios! Eso sería un gustazo..)