Por primera vez he dejado que se sentara a mi lado esa a la que todos llaman soledad..La he visto muchas veces pero nunca le invité a quedarse.. Subí el volumen para que mi querida Leann Rimes me acompañara un ratito, bajé del coche y me apollé en el muro, donde siempre, como siempre... Creí que aquellas luces infinitas, algunas voces de las casas vecinas y el humo de las chimeneas eran mis únicos testigos pero allí se presentó ella.. Supe verla mientras me encendía el último piti del día y sin pensarlo dos veces me eché a un ladito para hacerle un hueco..Tras de ella se asomaba el silencio para mirarme y le saludé dos veces por si quería que me desplazara un poco más y hacerle otro huequecito pero prefirió quedarse en segundo plano... Quise mirarle a los ojos por si traía algo para mí.. Que profunda es, embriagadora y cautiva.. cruel pero entrañable.. Me sonrió y me echó su brazo de hielo por encima..Que frío.. Surtió de mí un suspiro que no se de donde provenía y eché mi última calada..

uufff... te veo... como en una escena de una "peli"... sugerente, palpable. He dado tantas veces esa calada... y supongo que quedan tantos cigarrillos...
lo he escrito mil veces y no me canso de repetirlo, lo leí en un libro de María Zambrano... ".. la soledad no es un punto de partida... sino de llegada".
un beso emocionado... Sweet named... Miriam...
sshhuuuussss...